La MARAVILLOSA BARCELONA
El aeropuerto El Prat de Barcelona posee instalaciones modernas y eficientes en sus dos terminales, que están conectadas por autobuses (Shuttle), fácilmente distinguibles de color verde. En las terminales deslumbra el piso de mármol negro que, en algunos de los amplios sectores, da la impresión de estar flotando en vez de caminar. Desde el aeropuerto es muy cómodo tomarse el tren hasta las estaciones Sants o a Passeig de Gràcia, ambas estaciones son amplias y con conexiones para todos los servicios de transporte.
Después de recorrer Francia e Italia, lo que extrañábamos era escuchar y hablar castellano, movernos con la soltura de la lengua materna entre museos, restaurantes y paseos; para nuestra sorpresa, aquí casi no se habla otra cosa que no sea catalán. El fuerte nacionalismo lleva a que desde el sistema de enseñanza hasta la televisión, la publicidad y la cartelería pública marquen la diferencia. Por supuesto que luego del primer contacto en catalán siempre nos comunicamos en muy buen castellano. Pero llama la atención al hispanoparlante.
